domingo, 22 de marzo de 2009

excusas


De vez en cuando llega el minuto. Ése en el que todo se destapa, descubriéndose pueril, absurdo.

Todo se exhibe, entonces, como puro montaje de nuestras cabezas. Y de otras. Un guión inventado, una sombra del otro lado de la caverna con la que distraemos los días. Le fabricamos un sentido a nuestra peculiar pantomima y, de paso, nos obligamos a levantarnos otra mañana más.


Tenemos que creer en algo. En dioses, nóminas, equipos de fútbol, esloras de barcos, chicas del quinto, vacaciones lejanas, coches más contaminantes, mundos felices…


Excusas para seguir, aunque nadie sepa bien adónde.


2 comentarios:

Cronica Psicótica dijo...

Y que te parece cómo excusa intentar ser feliz???...

Javier López dijo...

Y qué se supone que es eso exactamente? Además de otra excusa, claro.