miércoles, 24 de noviembre de 2010

en silencio



Llegó despacio y en silencio.

No hizo falta abrir, ni siquiera tocó a la puerta.

Se fue colando sin hacer ruido. Sin empujones.
Por las rendijas se asoma, saluda la mañana.
Con conversaciones reposadas me acompaña de madrugada.

No sé cómo ocurrió.
Cuando vine a darme cuenta, su mirada, su sonrisa... habitaban en mis días.



3 comentarios:

Semi dijo...

Hola Javi, siempre hay alguien o algo que sin darnos cuenta forma parte de nustras vidas. Ese osico es muy aceptable, cuidalo.
Nota: Mural en E.Wolfson. nº 75 cerca Mencey.

javier lópez dijo...

Gracias, Semi.

K. dijo...

me encanta! si llega y se queda es que además de no molestar, conforta :)