sábado, 18 de julio de 2009

trapos



Cuanto mejor le sienta a alguien la ropa que lleva puesta, más ganas de quitársela le entra a quienes le rodean.


Cuando la ropa te queda fatal, a nadie se le pasa por la cabeza desnudarte.

No hay quien nos entienda.

2 comentarios:

Lena dijo...

Somos como frutas...

Atrae la que brilla por fuera.

No siempre es la más dulce...

Mira los tunos...lo feos que son y lo buenos que están...

:)

Dos besos, Javier!

siempreconhistorias dijo...

La reflexión de los trapos me encantó y la apostilla de Lena con los higos picos la utilizaré más de una vez. Gracias por comentarle a Tomás. Un beso.